Las crêppes han estado con nosotros desde hace siglos, pero realmente el origen lo encontramos en la galette.

En la Francia medieval, los agricultores de la Bretaña hacían tortas crujientes con harina de trigo sarraceno. Galette deriva del francés guijarro, ya que fueron hechas originalmente esparciendo la masa en las piedras que calentaban previamente al fuego.

El trigo sarraceno o alforfón no contiene gluten, va muy bien para la circulación ya que es rico en ácido oleico, contiene mucho hierro y vitamina B y ayuda a regular los niveles de colesterol.

La galette no contiene lactosa.
¡¡¡Gran sabor y mejor digestión!!!